En esta ocasión le a tocado el turno a nuestro querido Pechiazul, una especie migratoria que año tras año lo tenemos en Moguer, zona que eligen para utilizar como cuartel de invernada. Todo empieza, como nó, en un día de hide con mi buen amigo F. Viruez co-autor de algunas de las imágenes que se van a mostrar en este reportaje. Llevamos varios años haciendo fotografías a este entrañable animal y este año queríamos intentar algo más pues empezó con la idea de hacerlo en vuelo cosa que más o menos pudimos hacer pero no me terminó de gustar y culpa de ello decidimos pasar a la alta velocidad con flases.


Lo complicado fué buscar unos disparadores de flases que pudieran disparar en modo manual a más velocidad de sincronización y algo fundamental que bloqueara la medición de alta velocidad en el flash. Todo hubiese sido muy sencillo si hubiese sido en sombra pues es un método mucho más fácil de hacer pues a 1/250 sincroniza cualquier cámara y disparadores para ellos hay cientos. En esta imagen que vais a ver a continuación fabricamos en la charca un pequeño parapeto de eneas para poder dejar al animal en sombra cosa que no funcionó pues la luza parásita no dejaba congelar al ave.

Imagen del montaje de alta velocidad en sombra con tres flases y barrera ir, podeis ver el parapeto de eneas para producir sombra al montaje.

Una vez que el Pechiazul empezó a colaborar empezó la guerra, al principio fue algo muy complejo pues no sabíamos la manera de que el ave realizara algún gesto, cosa que se solucionó ensaltando algunos tenebrios en unos hilos bajo agua, eso hacia que le costara trabajo poder comer y así el movimiento de alas. Podeis ver a mi compañero F. Viruez ensaltando tenebrios en el tumbihide.

Otro de los grandes problemas fue iluminarlo por abajo pues un pajarillo que no llega a los 10 cm y le producía muchas sombras por abajo, cosa que solucionamos colocando los flases boca abajo a 2 cm del agua y a unos 50 cm del ave. Para la iluminación se utilizaros dos flases Canon 430 EXII y unos disparadores Phottix Odin, para disparar la cámara los Yongnuo RF-602. Así fué el montaje final el cual realizamos la fotografía del Pechiazul.


Los Phottix Odin fueron una herramienta esencial parapoder realizar esta fotografía pues el poder sincronizar en manual asta 1/8000 fué una gran ventaja. La cadencia de luz por disparar a tanta velocidad no fué mucho problema pues al pechiazul no le moletaba ningún artilugio, al revés le gustaba.

A continuación os muestro varias de las tomas que se llegaron a realizar de esta manera.



Todas esta imágenes se han realizado con el máximo respeto hacia la especie y con los oportunos permisos administrativos.