La velocidad máxima de sincronización

Editado el 10/12/2009 por Wiggin

Una de las características técnicas que menos gente valora a la hora de comprar una cámara réflex, digital o no, es la velocidad máxima de sincronización del flash. Sin embargo, para determinados tipos de fotografía, a plena luz del día y con flash de relleno, es un dato clave.

La mayor parte de las cámaras modernas cuentan con obturadores de plano focal. El mecanismo que controla el paso de la luz al sensor son dos cortinillas que se sitúan justo por delante de él, y se abren y cierran de manera controlada por un temporizador. En la primera imagen vemos un obturador clásico, con cortinillas que se enrollan y mueven en horizontal (Minolta X-300), y en la segunda vemos un obturador moderno, de laminillas que se desplazan en sentido vertical (Nikon FE-10).

Minolta x300
Nikon FE10
A velocidades bajas, lo que sucede es que una cortinilla se abre, y pasado el tiempo fijado la segunda vuelve a tapar el sensor. En la imagen se han representado moviéndose en horizontal por rectángulos verde y rojo

Fp1Sin embargo, a velocidades muy rápidas lo que sucede es que la cortinilla que cierra el obturador empieza a moverse antes de que la primera lo haya abierto por completo, dejando ver sólo una estrecha banda que se va desplazando hasta completar la toma

Fp2

Si en el segundo caso disparamos el flash, éste iluminará únicamente la parte del sensor que deja ver la ranura entre las dos cortinillas, y no toda la imagen. La velocidad límite a la que este problema no sucede es esa, la velocidad de sincronización de la cámara. Cuanto más alta sea, más posibilidades tendremos de usar flash en exterior. En algunos modelos sencillos llega a 1/500s, pero usualmente es más baja, del orden de 1/250s.

Existen varios modos de superar esta limitación, siendo dos los más comunes. Uno de ellos es usar un obturador central, situado en el objetivo y que se abre del mismo modo que el diafragma. Estos obturadores son mucho más rápidos y permiten sincronizaciones más altas. El ejemplo más reciente lo hemos visto en la nueva Leica S2. En el otro método, la sincronización FP o de alta velocidad, lo que hace el flash es varios pequeños disparos en lugar uno único, iluminando progresivamente toda la imagen. La principal desventaja de esta técnica es la baja potencia de esos disparos, que limita mucho su uso.

Publicado por Félix Sánchez-Tembleque – wiggin

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