lightroomtipsLa base de la organización de nuestro archivo fotográfico con Lightroom es, sin duda, la correcta importación de las fotografías. Sin un buen método a la hora de importar, nuestro archivo se convertiría en poco tiempo en un auténtico desastre.

Vamos a ver cómo Lightroom nos puede ayudar con nuestro caos personal y por supuesto a ser unos verdaderos pros en el workflow!

Si tenemos abierto Lightroom, nada más insertar la tarjeta de memoria en el lector, el programa nos detectará las fotografías y se abrirá el cuadro de importación (podemos cancelar esta opción en la pestaña de importación de las preferencias del programa, desmarcando la casilla “Mostrar cuadro de diálogo importación cuando se detecta una tarjeta de memoria”). Siempre podemos acceder al cuadro de importación desde el menú Archivo>Importar fotografías del disco…, incluso si lo que queremos es importar fotografías que ya se encuentran en nuestro disco duro también lo haremos desde aquí.

Veamos entonces el cuadro de importación.

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Os recomiendo activar la casilla “Mostrar previsualización”, en la esquina inferior izquierda, para poder observar una previsualización de las fotos en una ventana adjunta.

En el menú desplegable de «Administración de archivos» es donde elegimos qué hacer con las fotografías que vamos a importar. Veamos cada uno de los casos:

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Añadir fotografías al catálogo sin moverlas. Evidentemente esta opción no es viable si estamos importando las fotografías desde una tarjeta de memoria pero sí que es útil en el caso de que ya tengamos las fotos en nuestro disco duro y simplemente queremos que estén localizadas en el catálogo de Lightroom.

Copiar fotografías en una ubicación nueva y añadir al catálogo. Copiará las fotos en la ubicación que le indiquemos (disco local, disco externo,…) y las añadirá al catálogo.

Mover fotografías a una ubicación nueva y añadir al catálogo. Esta opción, sin duda, deberían haberla retirado del programa hace tiempo. No os aconsejo que la utiliceis porque irá borrando los archivos a la vez que los copia en la nueva ubicación, así que nos quedaríamos sin copia de seguridad si algo falla durante la importación.

Copiar fotografías como negativo digital (DNG) y añadir al catálogo. Lo que hará es importar las fotografías a una nueva ubicación convirtiéndolas al formato DNG de Adobe y las añadirá al catálogo. Si quereis más información sobre el formato DNG podeis visitar la web: www.adobe.com/es/products/dng

En “Copiar a” indicaremos dónde se copiarán las fotografías.

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En el desplegable “Organizar” podemos elegir cómo queremos que Lightroom organice las carpetas que se crearán conteniendo nuestras fotos. Así, podremos organizar por carpetas originales (tal cual están en la tarjeta o disco), en una carpeta a la que daremos un nombre o bien por fecha.

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Si observamos más abajo, también podemos indicarle que a la vez que importa las fotos nos haga una copia de seguridad en otra ubicación. Como veis, ya nos estamos ahorrando el tiempo de hacer esa copia de seguridad en cualquier otro momento y también nos aseguramos de que queda hecha y no se nos olvida.

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Veamos ahora los “Nombres de archivos”. Hay quien prefiere dejar los nombres originales que salen de la cámara tipo “IMG_tal.pascual”, yo personalmente prefiero crear una plantilla que contenga más información sobre mis archivos. Podemos elegir cualquiera de las plantillas predefinidas o bien crear una nueva que contenga todo lo que creamos necesario.

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Si pinchamos la opción “Ajustes a medida” se nos abrirá un cuadro donde tendremos cientos de posibilidades para nombrar los archivos.

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Una vez tengamos nuestra plantilla podemos guardarla con un nombre haciendo clic en “Guardar ajustes actuales como ajuste preestablecido…” en el desplegable superior de “Ajuste preestablecido”.

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Por último vamos a ver el apartado de “Información para aplicar”.

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Lo primero que nos aparece son los “Ajustes de revelado”, que nos permite agregar a nuestras fotos los míticos “presets” del módulo de revelado. Son ajustes predefinidos que podemos aplicar a las fotos y esta función resulta útil en el caso de que queramos, por ejemplo, pasar a blanco y negro todas las fotografías de una tacada al importar. Igual esto resulta una burrada ya que cada fotografía es diferente y es bueno tratarlas por separado, pero no lo es tanto si lo que queremos es aplicar una corrección de dominante de color o un ajuste del perfil de cámara sin tener que hacerlo después foto a foto.

En el apartado de “Metadatos” es donde insertamos nuestra información de copyright, derechos de uso, contacto y otras muchas que se incrustarán a cada foto al importar.

Si pinchamos en el apartado “Nuevo…” del desplegable, se nos abrirá el cuadro que rellenaremos con nuestros datos. Una vez completado pinchamos en “Crear” y lo guardaremos con un nombre para utilizarlo en las siguientes importaciones.

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El campo de “Palabras clave” es otro de los pilares en la organización de nuestro archivo. Las palabras que escribamos en este recuadro (separadas por comas) también se incrustan en nuestras fotos como palabras clave y nos ayudarán más adelante cuando queramos hacer una búsqueda por un tipo de foto en particular.

Finalmente nos encontramos con la opción de las “Previsualizaciones iniciales”, que nos permitirá seleccionar la calidad con que el programa nos mostrará las miniaturas de las fotografías. Esto se traduce, como es lógico, en velocidad frente a calidad. Personalmente prefiero ver rápido las miniaturas así que la opción que escojo es la mínima.

Y bien, hasta aquí lo que se refiere a la importación de fotos, algo que resulta imprescindible para empezar a trabajar con el programa y sobre todo para que podais seguir los Lightroom Tips de Caborian.

Encontrareis estos artículos y otros muchos en LightroomWorkflow, un blog en el que escribo sobre flujo de trabajo con Lightroom.

Por Domingo Gómez Algaba (Algaba).