
Lugar: Perpignan
Fechas: del 28 de Agosto al 12 de Septiembre
Semana profesional: del 30 de Agosto al 5 de Septiembre
Horario: todos los días, de 10.00 h a 20.00 h.
Considerada la cita de fotoperiodismo más importante a nivel europeo , se realiza en Perpignan la 22 edición de Visa pour l’image en un momento en el que constantemente se habla de crisis de la profesión, se produce poco, los precios de las fotos caen en picado, cualquiera que tiene una cámara se considera fotógrafo y las nuevas versiones de software hacen saltar a la palestra la discusiones sobre la credibilidad de la fotografía. Más de treinta exposiciones y proyecciones variadas conforman la interesante muestra.

© William Klein. Tokyo #5.
Muy lejos de construir un castillo de cristal, se pretende en esta edición encarar todos estos problemas de forma positiva, para descubrir nuevas fórmulas que permitan seguir creciendo a la fotografía documental. El director de la muestra Jean-François Leroy, lo expresa así :
Creo que, o nos rendimos y decimos: « No hay solución, lo dejamos y cerramos » o decimos: « Hay modelos que todavía no se han inventado. » Y estoy convencido de que toda esta revolución a la que asistimos, con la exaltación de todos los periódicos por el iPad de Apple, hará que se creen nuevos modelos, nuevas vías (algunos periódicos ya se están preparando ediciones especiales para la creación de Apple, incluso antes de su lanzamiento). Se realizó un sondeo la semana pasada que revela que el 80 % de las personas no están dispuestas a pagar por la información que obtienen en internet. Sin embargo, la información de calidad cuesta cara. Resulta costosa de producir, por lo que no puede ser gratuita. Porque, salvo en el caso de tener mecenas que decidan financiar proyectos y ponerlos a disposición de todo el mundo de manera gratuita, los periódicos y las empresas de prensa todavía tienen que ganarse la vida. Para mí, el mayor peligro es que, a fuerza de dejar de producir y de ir a buscar las fotos sólo en Twitter, Flickr, o Facebook, se pierda la exigencia respecto a la calidad de la información.
Una vez más, el problema de la fotografía digital es que, con la facilidad con la que se toma una foto hoy en día, todo el mundo se cree fotógrafo. Le daré un ejemplo que puede sonar estúpido. Se venden decenas de millones de bolígrafos al día en el mundo, y no por ello tenemos gente como Proust y Shakespeare por doquier. Sucede un poco lo mismo con las cámaras de foto. Creo que nos encontramos ante un periodo de falta de rigor. ¿Para qué seguir produciendo un servicio de fotos cuando se pueden encontrar temas baratos en internet? Se puede encontrar a gente dispuesta a malvender sus fotos sólo para deleitarse con ver su nombre en un periódico. Usted sabe perfectamente, como yo, que un verdadero reportaje, una verdadera investigación, requiere semanas de preparación, días y días en el terreno y luego, un análisis, un montaje de video, una edición de la foto y una redacción del texto. No se hace de cualquier manera: es un oficio. El problema es que hoy en día vemos llegar a mucha gente que dice « soy fotógrafo » porque hacen fotografías nítidas, bien expuestas, y bien retocadas gracias a las herramientas de las que hablábamos antes, pero sin fondo alguno.
La muestra favorece la convivencia entre fotografos consagrados y profesionales emergentes, el programa cuenta con una treintena de exposiciones de primeras figuras de esta especialidad, entre los que destacamos: