[Pruebas] Fotografía deportiva con un Smartphone

Editado el 05/02/2016 por redaccion

Continuando con las pruebas de fotografía general que nos mostró con su LG G4, ahora le toca el turno a la fotografía deportiva y con cuatro flashes, nada menos.

Por Carles Costa Parareda

Los llamados teléfonos inteligentes, cada vez más, van equipados con cámaras que en según qué circunstancias, ya pueden competir con sensores mucho mayores, como los que incorporan las cámaras compactas. Empecé el año, dando el paso, al comprar uno de estos teléfonos, en concreto el LG G4 H815, fijándome exclusivamente en sus prestaciones como cámara, ya que el teléfono móvil, lo utilizo sólo, esporádicamente.

Lo primero fue comprobar la calidad final de los ficheros que generaba en condiciones normales de utilización, es decir para elementos estáticos. Los resultados fueron realmente mejores que los esperados por lo que el paso lógico era ver si sería capaz de utilizarlo con sujetos en movimiento.

A pesar de la buena calidad de imagen a ISOS bajos, para foto deportiva se necesita más que eso, veamos las características que puedan afectar a la capacidad para obtener una buena imagen final.

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LG G4 H815 (distancia focal 4,42 mm) + f/1,8 + ISO50 + 15 seg. + flash

De entrada nos encontramos que estos teléfonos disponen de una focal angular y un diafragma, fijos, con lo que solo podremos exponer bien, jugando con la velocidad de obturación; y aunque en muchos de estos teléfonos se puede subir el ISO, no es aconsejable, por la generación implícita de ruido que da un sensor tan pequeño.

El retardo en el disparo, o sea el tiempo que transcurre desde que se pulsa el obturador hasta que se obtiene la foto tiene que ser mínimo para este tipo de foto, donde el instante decisivo se encuentra muchas veces dentro de  un intervalo de tiempo de pocas centésimas de segundo, transcurrido éste, ya no hay foto.

Primera decepción, en mi teléfono, ese retardo es de casi 1 segundo; incluso con el AF en manual o disparando con un mando a distancia con tecnología bluetooth, ese intervalo no se reducía.

Después de mucho pensar encontré la solución, que si bien sólo es utilizable para un tipo muy específico de tomas, su puesta en práctica, podría dar imágenes interesantes.

Sería una toma nocturna, en que la exposición vendría dada por la iluminación del flash, que con una duración de destello generalmente inferior a 1/1000 ” fijaría al sujeto en plena noche aun utilizando un valor ISO bajo. Obviamente ningún teléfono permite la sincronización con un flash externo, por lo que el tiempo de exposición tendría que ser lógicamente largo, de manera que dentro de ese intervalo, tendría que hacer caber, el disparo de la cámara, las instrucciones para que el deportista efectuara el movimiento y yo disparara otro mando inalámbrico que encendiera el flash, flashes, en el instante decisivo.

Ahora había que ponerlo en práctica, y lo primero sería encontrar una localización en dónde hubiera alguien dispuesto a hacer de modelo. A unos dos quilómetros de mi casa hay este campo de entrenamiento de biketrial.

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El lugar elegido fue desde la parte exterior del cubo que presenta dos aberturas rectangulares y ofrece una vista así:

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En la foto, el deportista saltaría desde encima del tubo que se ve al fondo y tendría que quedar congelado en el aire; el encuadre estaría torcido, pero eso de noche no se vería, pero daría un plus a la foto, ya que el saltador aparecería con la bicicleta en una posición aparentemente más vertical.

Ahora tocaba la visita nocturna a la instalación para comprobar las condiciones de iluminación ambiente.

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ISO 50, la mínima que permite el teléfono y f/1,8 implicaban una velocidad de obturación demasiado corta para que la luz ambiente no afectara a la escena, era del orden de 1/8″ incompatible con los pasos que he mencionado anteriormente para hacer la foto; y como no hay posibilidad de cerrar el diafragma para poder aumentar el tiempo de exposición, la solución que se me ocurrió fue colocar delante del objetivo un filtro de densidad neutra ND8, que me permitiría aumentar en 3 pasos el tiempo de exposición; 1″ era un tiempo bastante justo, pero se podía probar; sin el ciclista presente, comprobé que con 1/2″ conseguía sincronizar un porcentaje bastante alto de veces.
¿Y por qué no un ND1000? eso hubiera facilitado las cosas, pero hubiera necesitado unas unidades de flash potentísimas, algo a que ningún flash tipo cobra llega.

El sistema de fijación al teléfono fue a partir de 2 pinzas de colgar la ropa a las que se pegó una almohadilla para no rayar el filtro, algo barato y útil, sobre todo porque el objetivo está situado en la parte central del móvil

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Llegó el día. La idea primera, fue que el biker saltara haciendo un caballito encima del cilindro, pero eso cortaba la cabeza del chico, y si desplazaba hacia adelante la cámara cortaba el rectángulo del primer término, con un zoom más angular y acercándome a la apertura del cemento se hubiera solucionado, pero como he dicho, la focal es fija y no se puede.

Solución, se pondría a dos ruedas encima del cilindro, y efectuaría un ligero salto hacia arriba, a mi señal. Como contrapartida, la imagen de alguien levantando ruedas un palmo respecto a su base, no es muy espectacular que digamos, y el flash que iluminaría al deportista también afectaría a la base del trozo de tubería, eso lo resolví, pintando de negro un trozo de cartón ondulado, una tela sería demasiado pesada, cara, y no tan rígida como para mantenerse recta. El cartón serviría para tapar justo la zona más prominente del cilindro y también el flash que apunta al protagonista. Para poder graduar la altura exacta, embridé a sus extremos, dos tubos de cartón de sección cuadrada tapados por arriba, para que con ayuda de 2 jirafas de flash lograra posicionarlos correctamente.

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Habría que iluminar también el bloque de hormigón con la rotulación TRIAL SPORT, para dar profundidad a la escena, y sensación, de que el rider se estaba lanzando hacia ahí.

La iluminación del primer término tenía que hacerse sin que la luz afectara al interior del bloque de cemento, por lo que el flash había que situarlo en el suelo y en la parte izquierda para evitar que la zona superior derecha quedara vacía de contenido; pero con el flash tan cerca del plano, daba un degradado de exposición muy elevado, así que opté por levantar el flash y dirigirlo al suelo, en dónde puse dos cartones blancos a modo de reflectores para obtener una luz más difuminada y uniforme.

La parte trasera del cubo había que iluminarla también, sí, o sí. Se tenía que enmarcar al chico y evitar una gran porción de negro que hubiera estropeado inevitablemente la foto. La tonalidad diferente de ese marco, es debida a la superposición de un gel rojo delante del cabezal de ese flash.

Enfoque manual al infinito, modo de exposición manual, y tiempo de exposición de varios segundos, son absolutamente necesarios para poder conseguir una foto así.

El resultado final y un recorte al 100% del jpg que ofrece la cámara.

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