CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES.

Modos de disparo.

No vamos a describir en qué consiste cada uno de los modos de la máquina (Av, Tv, M, Paisaje, etc.) porque es un aspecto compartido por prácticamente todas las réflex del mercado e incluso muchas compactas, de modo que cualquier lector de esta comparativa debería saber sobradamente a qué nos referimos. Por otra parte, la 30D carece de modos llamativos o especiales, a diferencia de, por ejemplo, la Olympus E-500, que merezcan una reseña especial.

Cálculo de la exposición.

La cámara presenta 4 posibilidades:

  • * Medición evaluativa: se basa en el análisis independiente de 35 zonas de la imagen. La cámara analiza cual es el sujeto principal de la escena, su posición, el brillo del fondo, las fuentes de luz existentes… y finalmente expone la foto en base a todo ello. Es el modo que se recomienda utilizar en la mayor parte de ocasiones.
  • * Medición parcial: se emplea cuando el fondo es mucho más brillante que el objeto principal en nuestra toma. La medición se hace en base a la región central del fotograma (9% de la extensión total del mismo).
  • * Medición puntual: es una novedad en la 30D. La cámara realiza la medición utilizando como referencia un punto en el centro del fotograma que corresponde al 3,5% de la superifice del mismo (lo cual hace que la medición no sea tan puntual como debiera, después de todo).
  • * Medición ponderada al centro: se analiza la luminosidad en toda la escena, pero se da preponderancia a los valores obtenidos en la región central de la misma.

En nuestras pruebas, la medición evaluativa se ha comportado regular. Es una característica que comparte toda la gama EOS (lo veremos en detalle más adelante). Las Canon, por algún extraño motivo, no suelen medir tan bien como el resto de las marcas y, en este aspecto, firmas como Nikon superan ampliamente al líder de la industria fotográfica. Es muy habitual tener que hacer compensaciones de la exposición (a la alza o a la baja) para que cubrir todo el histograma.

Enfoque automático.

En lo tocante al autofoco es importante recordar lo que ya dijimos antes cuando analizábamos el visor: la 30D cuenta con nueve puntos de enfoque, dispuestos en rombo y cubriendo la región central del mismo. Cada uno de estos puntos puede seleccionarse libremente o bien pueden emplearse todos a la vez, permitiendo que la cámara utilice simultáneamente los que considere oportunos en función de la escena que queramos fotografiar. El aparato dispone de 3 modos de enfoque:

  • * AF de un sólo disparo: puede utilizarse seleccionando manualmente el área de enfoque o permitiendo que la cámara relice esta operación. Al presionar el disparador hasta la mitad, la máquina enfoca y calcula la exposición quedando registrado ese valor, lo que posibilita el reencuadre. Cuando se presiona totalmente el disparador se realiza la fotografía en base al enfoque calculado inicialmente.
  • * AI Servo: es el modo que se utiliza para fotografiar objetos en movimiento. Al presionar el disparador hasta la mitad la cámara enfoca y continúa haciéndolo constantemente hasta que se pulsa el botón de disparo de forma total. El cálculo de exposición también se realiza de forma continuada y si el objeto que pretendemos enfocar se aleja o acerca de la máquina a velocidad constante ésta realizará un seguimiento sobre él para mantenerlo siempre enfocado, cambiando de punto de enfoque si es necesario (en caso de que no lo hayamos fijado manualmente).
  • * AI Focus: en este caso se permite a la 30D que conmute entre el AF de un sólo disparo y el AI Servo de forma automática. Inicialmente la máquina trabajará en AF de un sólo disparo, pero si el objeto enfocado comienza a moverse lo detectará y pasará automáticamente a AI Servo para seguirlo.

Como ya comentamos, la 30D enfoca rápido y bien, incluso en condiciones de escasa luminosidad. Como era de esperar, la lente influye en gran medida sobre este parámetro, de modo que los resultados obtenidos con un 50mm f/1.4 nunca podrán compararse a los de un 18-55mm EF-S, por poner un ejemplo. En cualquier caso, por barata y pobre que sea la lente, la 30D se defiende sin problemas en casi cualquier condición. A pesar de ello, no existe ningún modo de enfoque especialmente novedoso. Además, ya comentamos que se echa en falta la presencia de algún punto de enfoque extra que cubra las zonas periféricas del visor. La disposición de los mismos en un rombo central ha permitido incrementar en gran medida la eficacia del enfoque automático en esta zona, pero particularmente prefiero la disposición en cruz de la 350D, que para cierto tipo de fotos (todas las que no sean de acción) resulta mucho más cómoda. En cuanto al AI servo, decir que ha funcionado perfectamente a la hora de realizar seguimientos a vehículos y otro tipo de objetos incluso con objetivos con motores de enfoque tan rudimentarios como el que monta el Canon EF 50mm f/2.5 semimacro.

Balance de blancos.

La 30D dispone de las opciones habituales presentes la inmensa mayoría de réflex digitales: balance de blancos automático (entre los 3000 y 7000K), luz de día, área sombreada, día nublado/atardecer, luz de tungsteno, luz fluorescente blanca, flash, personalizado y temperatura de color. Si seleccionamos el personalizado deberemos fotografiar un objeto blanco que utilizará la máquina como referencia para realizar el ajuste, mientras que si elegimos el modo temperatura de color podremos introducir el valor que deseemos de forma manual entre 2800 y 10000K en incrementos de 100K. Además, puede hacerse corrección del balance de blancos en base a una matriz de color, para simular, por ejemplo, el uso de determinados filtros en nuestras imágenes, y se puede realizar un bracketing de balance de blancos para posteriormente seleccionar la fotografía que más nos interese. El empleo de la matriz es algo muy intuitivo que a buen seguro agradecerán los usuarios de cámaras tradicionales, pero todo este conjunto de opciones pierde en gran parte su sentido si disparamos en RAW.

En general, el balance de blancos automático se comporta regularmente bien, aunque, como es habitual, falla cuando hay mezcla de luces y también en ciertas situaciones aparentemente simples (lámparas de incandescencia). Lo veremos en detalle más adelante.

Flash incorporado.

El flash tipo pop-up de la cámara ya fue descrito con anterioridad. Puede usarse con los distintos modos de disparo y su comportamiento variará dependiendo del elegido. Si se utiliza con prioridad a la velocidad de obturación (hasta 1/250 como tope superior) la máquina definirá la apertura automáticamente para una correcta exposición. Si se emplea en modo Av (prioridad a la apertura) la 30D calculará la velocidad de disparo adecuada (nuevamente hasta 1/250 como límite). Por supuesto, puede emplearse en modo manual y también en modo totalmente automático, donde la máquina decidirá todos los parámetros de nuestra toma. Evidentemente, el flash puede sincronizarse a la primera o la segunda cortinilla y existe un modo de reducción de ojos rojos, a fin de evitar este desagradable fenómeno.